Nuestra historia

Ariba se fundó en 1996 en Menlo Park, California, con la misión de desarrollar una solución para ayudar a las empresas a gestionar sus gastos.

Después de casi dos décadas, en 2016 Ariba lanzó una nueva identidad de marca tras ser adquirida por SAP en 2012.  Y, a partir de ese momento, se creó SAP Ariba.

La creación de un nombre de marca unificado con SAP nos permite contar con el valor que Ariba les ofrece a compradores y vendedores al tiempo que aprovechamos el reconocimiento de SAP como líder de mercado de software de aplicaciones empresariales, ayudando a organizaciones de todos los tamaños a trabajar con mayor eficiencia y a usar información estratégica de negocio de manera más efectiva. De manera conjunta, SAP Ariba está ayudando al mundo a funcionar mejor y a mejorar la vida de las personas.

Además de incorporar el nombre SAP a nuestra identidad, también creamos un nuevo logotipo que es representativo de nuestro propósito y promesa a nuestros clientes. Ahora nuestro logo incluye dos imágenes que representan al comprador y al vendedor, reflejando nuestro enfoque en el valor compartido que brindamos a ambos. La sutil intersección de las imágenes muestra el punto de conexión creado a través de Ariba Network. Con Ariba, permitimos que se construyan relaciones entre compradores y proveedores para que puedan trabajar juntos e impulsar el valor en cada transacción y en toda su relación. Nuestro nuevo logo de SAP Ariba representa este compromiso.

SAP Ariba es como se conectan las empresas para hacer negocios. En Ariba Network, compradores y proveedores de más de 2,5 millones de empresas, que operan en 190 países, descubren nuevas oportunidades, colaboran en transacciones y hacen crecer sus relaciones. Los compradores pueden gestionar todo el proceso de compra, al tiempo que controlan el gasto, encuentran nuevas fuentes de ahorro y desarrollan una cadena de suministro saludable. Y los proveedores pueden conectarse con clientes rentables y escalar eficientemente en las relaciones existentes –simplificando los ciclos de venta y mejorando el control del efectivo a lo largo del camino–. El resultado es un mercado digital dinámico donde se generan más de USD 1,25 trillones en comercio por año.